Un día de verano, en la calle las calezas, en el distrito del Rimac me encontré con Almendra, ella se acerco, la reconocí en seguida, le di un beso en la mejilla.
Almendra vestía unas sandalias, un short color negro y un top que decía: deborame
¿ A donde vas ? -pregunto ella
Aquí nomas, a flor de Amancaes -le dije
Genial yo también voy por ahí, vamos -dijo ella.
Hacia calor, caminamos un par de cuadras y ella dijo: me ha provocado un helado de chocolate, entramos a una heladería, pedimos dos helados, ella pidió uno de chocolate, yo pedí uno de fresa.
Ya vengo, voy al tocador -dijo Almendra
Me quede pensando como la conocí: nos conocimos en el club de leones, los dos estudiabamos o mejor dicho practicabamos karate.
Que estas haciendo -dijo ella
Nada, tranqui nomas-le dije
Eres un vago -dijo ella, riéndose
Y a que vas a ir a flor de Amancaes -dijo ella
Voy a visitar a un ex compañero de escuela, hace tiempo que no lo veo. pero creo que ya no, y tu ale que vas hacer por esos lares.
Se quedo muda un instante, estaba nerviosa.
Voy donde un amigo, quiero que me de un dato, me acompañas -dijo ella, encantado -le dije.
Llegamos donde el amigo, esperame aquí -dijo ella.
El lugar era peligroso, habían grupos de chicos con cara de pocos amigos, me miraban, estaba asustado.
Después de varios minutos Almendra llego, sorry por la demora -dijo
Tienes algún plan -pregunto ella, no tengo nada que hacer -le dije
Vamos a mi casa, no hay nadie -dijo ella.
Almendra vivía por la avenida Tarapacá.
Entramos a su cuarto, prendió el equipo de sonido.
Te jode si aspiro un poco de coca -dijo ella, no para nada -le dije.
Pensé: como una chica tan linda, con un futuro brillante, pueda estar metida en esto.
Almendra me dijo que probara un poquito, sorry pero paso, no le entro a eso -le dije
Vamos no seas tontito, solo una linea y ya, ale me convenció, aspire un poquito, no sentí nada, me picaba un poco la nariz. Después de unos minutos era otra persona, estaba digamos mas acelerado.
Almendra hablo con alguien por teléfono. vamos a tonear -me dijo
Se baño, se cambio de ropa, se puso linda, aspiro mas coca, quieres mas -dijo ella, no ahora si ya no -le dije, no sabes de lo que te pierdes -dijo ella.
La sensacion de haber aspirado cocaína no me pasaba.
Llegamos a la fiesta, la pasamos bien, tome varios pisco sour, pero nunca mas volví a aspirar mas coca.
Almendra me decía: aquí en Lima la mayoría son unos hipócritas, medio Lima son coqueros y me da rabia que lo nieguen. Pero eso si, tienes que estar con la cabeza fría y saber donde lo haces y que no se convierta en una adicción, porque sino estas jodido.
En parte le doy la razón, algunos comunicadores, gente de la tele (no todos, claro esta) dicen que es malo, pero haber, entre sus cuatro paredes el banquete que se arma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario