La conocí en una fiesta, me la presento mi amiga Ana Paula. Romina era blanca, rubia, delgada, bastante agradable. Habíamos terminado besandonos en el parque.Los dos estábamos ebrios de tanto pisco sour, trate de no recordar lo que paso esa noche.
Un día Ana Paula me llamo y me dijo que Romina quería verme, que quería hablar conmigo, me dio su numero telefónico y me dijo que la llamara.
Al día siguiente llame a Romina y le dije para salir. Fuimos al cine. Romina estaba linda, parecía una muñeca.
Romina me dijo que porque la había besado esa noche, la mire a los ojos y le dije que era muy linda, me dijo que me dejara de cursilerías y que fuera directo y sin rodeos, quieres estar conmigo o solo quieres agarrar conmigo -dijo ella.
Me gusta cuando una mujer es así, clara y directa
No quiero nada serio contigo, solo quiero pasarla bien, eres una chica atractiva, sabes lo que quieres, y eso me encanta. Terminamos besandonos. Romina besaba rico, olia rico.
La ultima vez que la vi fue en su casa, en la calle Cuenca, en Surco, estábamos en su cuarto, sus padres se habían ido de viaje en la mañana, pero por razones que desconosco ellos volvieron, no nos dimos cuenta porque estaba prendido el equipo de sonido a todo volumen, en eso la mama subió al dormitorio de Romina y nos vio besandonos, echados en la cama, para sorpresa mía no dijo nada, solo se fue.
Ya me jodi -dijo Romina.
Del incidente que paso en casa de Romina no supe nada de ella hasta que un día me encontré con Ana Paula, le pregunte por Romina, me dijo que estaba viviendo en Buenos Aires. Ana Paula como mejor amiga de Romina estaba enterada de todo. Siempre te recuerda, quizás venga para navidad -dijo ella.
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